lunes, 13 de mayo de 2019

Ecosistema Agtech: Componentes de Crecimiento, por Mariano Larrazabal – Interempresas (ESP)

Fuente Web

El agro llegó a mí antes que yo lo descubriera. Siento la profunda necesidad de ayudar a mi sector a transformarse digitalmente. Soy Ingeniero Agrónomo, Consultor en Agromarketing Digital y Social Media, apasionado por el Ecommerce. Ayudo a las empresas agroalimentarias de España y Latinoamérica a lanzarse del offline al online, adaptando el enfoque agrodigital a cada empresa.

Seguro que también lo han notado. Cada día tenemos más acceso a información y datos de las nuevas tecnologías aplicadas al agro. Podría decir que uno de los temas recurrentes en estos años es la promoción de ecosistemas de innovación Agtech, de emprendimientos en este ámbito. Los focos apuntan a profundizar la capacidad de innovación de un territorio y su fuerza de competitividad, en el cual todos debemos convivir y aportar valor. Ahora bien, estructurar un ecosistema Agtech es mucho más que crear y poner en el mercado nuevas tecnologías agrícolas. Tengan en cuenta que también es un proceso social.

Es posible que se pregunte ¿a qué nos referimos cuando hablamos de un ecosistema Agtech? Pues bien, en el artículo de hoy quiero saldar sus dudas respecto a esto. Un ecosistema de innovación Agtech se puede definir como aquel integrado por personas y organizaciones (públicas, privadas, y de otra naturaleza) donde emerge la innovación de una manera inmanente y se generan desde instrumentos hasta dinámicas estratégicas para propiciarla.

La importancia de los ecosistemas parte de diversas ideas, basadas en diferentes teorías de la innovación. La idea más simple nace desde el principio del conocimiento. Nuestro conocimiento actual de la ciencia, tecnología, etc., se construye basándose en milenios de conocimientos, que no sólo han sufrido un proceso de acumulación, sino que se recombinan y construyen. Por ejemplo, la tecnología digital no hubiese sido factible sin la aplicación de las matemáticas y la tecnología eléctrica. Es decir, cada nuevo movimiento que nos lleva un paso hacia delante es influenciado por los anteriores movimientos y factores sociales. Necesitas de un bagaje previo, así como de otros conocimientos técnicos, para crear tu proyecto ecosistema Agtech.

Y esto no queda aquí. Es esencial identificar a las personas que podrían tener un interés en tu producto, servicio, proceso o en tu nueva forma de pensar. Entre ellos, encontrarás a aquellos que sí estarán dispuestos a dar un paso más allá, a ser los primeros en adoptar o aplicar la innovación en su campo, industria o comunidades y comenzar a difundir la innovación. Me refiero a que se necesita de una red de personas que van más allá de ser clientes, público objetivo y/o proveedores.

Es estratégico disponer de una red donde intercambiar impresiones, poder debatir, aprender cosas nuevas o colaborar para crear algo mejor.

La razón es simple, los procesos de innovación están sujetos a la invención, y para que ella tenga protagonismo es preciso de un ecosistema que produzca el fertilizante adecuado para que emerja. Aunque envíes a un ingeniero agrónomo a un desierto con un sobre de semillas no será suficiente para que una planta nazca y produzca.

Si hay una característica en común entre los ecosistemas de innovación es la diversidad de actores y agentes que participan en generar recursos complementarios entre sí. Desde los materiales más simples, pasando por el conocimiento más abstracto, hasta ingeniería y procesos tecnológicos, centros académicos, hasta agentes creativos que aportan nuevas ideas y metodologías.

Ecosistema de innovación Agtech

Podríamos inferir que, en cierta manera, la economía de una ciudad está integrada por varios tipos de ecosistemas, pero no todo vale para que la innovación Agtech tenga lugar en ella y de una manera reiterada, sin tener en cuenta aquellos casos aislados, anecdóticos y fuera de serie.

Un ecosistema Agtech no es cualquier cosa, ni uno más. Su ecosistema está definido especialmente cuando sus actores y agentes mantienen lazos de relaciones tangibles y reales, ya sea de proveedor-cliente, o de colaboraciones horizontales o verticales e interdependientes.

Además, es importante tener presente ciertas particularidades locales como la historia y rasgos culturales, que determinan el carácter de cada región o país. Estarán de acuerdo conmigo que no es lo mismo Silicon Valley que los ecosistemas en Tokyo.

Y como factor esencial, el clima imperante. Un clima cultural abierto a la creatividad, a nuevas formas de hacer en el campo y pensar el agro.

Es sabido por todos los que integramos el ecosistema Agtech, que Silicon Valley es la meca del emprendimiento y un modelo que la gran mayoría quiere seguir o tomar como ejemplo. Pero, cuando uno profundiza en él, resulta difícil replicarlo en su totalidad. Para esto es necesario comprender los factores que se produjeron para su creación. No hacerlo, sería un error.

Cuando realizo giras por Latinoamérica y por las diferentes comunidades en España, identifico acciones que tratan de emular a Silicon Valley, ya sea originando una copia más pequeña, mucho más especializada o más abierta e inclusiva.

La verdad del tema es que no se ha podido copiar, y difícilmente se hará. ¿Por qué? Porque esto sucedió en determinadas circunstancias, por diversos factores y oportunidades momentáneas que se presentaron, y que, no se van a volver a dar de la misma manera.

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