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| Foto: Agencia Sinc |
Los estudios de la epidemióloga colombiana Nubia Muñoz, que comprobó
que el virus del papiloma humano es la causa principal del cáncer de cuello de
útero, han sido esenciales para desarrollar las vacunas que logran prevenir
este tipo de tumores. Muñoz fue galardonada, en 2018, entro otras distinciones
que ha tenido su trabajo, con el Premio BBVA en la categoría de Cooperación al
Desarrollo.
La doctora Muñoz ha contribuido a establecer que la infección por el
virus del papiloma humano (VPH) es la causa principal y necesaria del cáncer de
cuello de útero. Sus investigaciones y resultados de las mismas le han otorgado
grandes distinciones científicas.
Las vacunas contra el virus del papiloma
humano logran prevenir el 70% de los cánceres de cuello de útero
Sus estudios fueron esenciales en el desarrollo de vacunas contra el
virus, que logran prevenir el 70% de los cánceres de cuello de útero. Esta
patología afecta, en el 80% de sus casos, a mujeres en países en vías de
desarrollo.
Para los expertos la doctora
Muñoz ha “establecido la relación epidemiológica entre el virus del papiloma
humano y el cáncer de cuello de útero” y “sus trabajos han sido un verdadero
catalizador para el desarrollo de vacunas y su posterior aplicación en todo el
mundo, incluidos los países más afectados”. Cuando fue merecedora del premio
Fronteras del Conocimiento, el jurado dijo que su desarrollo fue la primera
vacuna que se encamina hacia la prevención del cáncer.
La científica ha participado en otras investigaciones sobre otros
agentes cancerígenos prevalentes en países en desarrollo. De ella dicen que “es
un ejemplo de mujer investigadora que, además, ha investigado sobre
enfermedades que afectan a las mujeres”.
“Es como un sueño hecho realidad. Soy muy consciente de que soy una
investigadora privilegiada. Muy pocos epidemiólogos ven que su trabajo da la
prueba definitiva que permite resolver un problema de salud pública muy
importante”, declaró Muñoz en una entrevista.
Ha desarrollado toda su carrera en la Agencia Internacional para la
Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), en Lyon, Francia. Es
actualmente catedrática emérita del Instituto Nacional de Cancerología de
Colombia, y científica visitante del Instituto Catalán de Oncología (ICO).
Parte de su investigación de la epidemiología del VPH la realizó con Xavier
Bosch, actual director de Relaciones Internacionales del ICO, con quien sigue
colaborando hoy día.
Nubia Muñoz sufrió de niña el impacto de las enfermedades infecciosas
cuando su padre murió de difteria. Su madre tuvo que criarla a ella, la pequeña
de la familia de solo seis años, y a sus cuatro hermanos.
Esas circunstancias motivaron a Nubia a dedicar su vida a la medicina
pues, según la doctora, la muerte de su padre podía haberse evitado si hubiera
recibido un tratamiento adecuado de penicilina, muy poco extendido en Colombia
en aquella época.
Muñoz obtuvo su licenciatura en la Facultad de Medicina de la
Universidad de Cali y obtuvo después una beca de la IARC para estudiar Salud
Pública en la Universidad Johns Hopkins, en EEUU, y en 1970 fue contratada en
la sede del IARC en Lyon.
“Sin virus no hay cáncer”
A mediados de los años 80, Muñoz dirigía ya su equipo propio en IARC, y
puso en marcha un gran esfuerzo internacional para confirmar el vínculo entre
el papilomavirus y el cáncer de cuello de útero. A finales de los ochenta, en
un trabajo en colaboración con Bosch, confirmaron la presencia del virus del
papiloma en pacientes de Colombia y España. En la década siguiente ampliarían
el trabajo a otros treinta países, con el mismo resultado.
“Muy pocos epidemiólogos ven que su trabajo
da la prueba definitiva para resolver un problema de salud pública importante”,
comenta Muñoz
Estos trabajos no solo demostraron que la infección por VPH es el
factor de riesgo principal y necesario del cáncer de cuello de útero, sino que
también han sido esenciales para determinar que en todos los países las
variantes del VPH que causan el cáncer son las mismas, en concreto las
variantes 16 y 18.
Desde 1999, se admite que la infección por VPH debe ser considerada una
causa necesaria para el cáncer de cuello uterino, o en palabras de Nubia Muñoz:
“Sin virus no hay cáncer”. Ella ha seguido además investigando otros factores
que se unen al virus para desarrollar cáncer, porque a pesar de que muchas
mujeres están infectadas, la inmensa mayoría no presenta síntomas, y solo una pequeña
parte de ellas desarrolla cáncer.
La vacuna contra el VPH está disponible desde 2006. Todas las versiones
protegen contra las variantes 16 y 18 del VPH, y algunas incluso contra otras.
Se estima que gracias a ellas hoy es posible prevenir hasta el 90% de los casos
de cáncer de cuello de útero y también otros cánceres en que está implicado el
VPH, como el 80% de casos de cáncer de ano, el 60% de cáncer vaginal; el 40% de
cáncer de vulva y algunos casos de cáncer de boca y garganta.
El papel de esta vacuna se considera especialmente importante en países
en desarrollo, donde pocas mujeres tienen acceso a técnicas de detección de
lesiones precancerosas del cuello uterino –mediante citologías periódicas–, y
por tanto la enfermedad se detecta muy tarde. Más del 80% de casos se dan en
países en vías de desarrollo. De hecho, el cáncer de cuello de útero está entre
las tres primeras causas de muerte por cáncer en mujeres de estos países.
La investigadora ha asegurado en algunas entrevistas que su dedicación
a la ciencia “nunca ha sido complicada, sino que ha sido un placer porque estoy
haciendo lo que me gusta hacer. Siempre me propuse investigar para ayudar a la
gente”.
Con información de agencia Sinc.

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