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| Fuente Web |
Tras una jornada
caracterizada por dimes y diretes entre los voceros del Gobierno y la
oposición, ambas partes acordaron este miércoles realizar consultas
en los próximos días en Caracas para poder reanudar el próximo
lunes 5 de febrero, en Santo Domingo, una nueva ronda de
negociaciones en busca de un acuerdo que ponga fin a la creciente
crisis política y económica en Venezuela.
El canciller
dominicano, Miguel Vargas, expresó su confianza en que el Gobierno y
la oposición de Venezuela regresen a Santo Domingo el próximo lunes
para alcanzar un “acuerdo definitivo” en el diálogo que
sostienen desde el año pasado.
“Confiamos en que
después que las partes realicen las consultas de lugar, podamos
reunirnos el 5 de febrero para poder culminar la negociación con un
acuerdo definitivo”, expuso Vargas en un comunicado.
El canciller
dominicano calificó de “positiva” la firma este miércoles de
“un acta de los avances de la agenda para los acuerdos del diálogo
de convivencia en Venezuela, de la cual el presidente dominicano,
Danilo Medina, es custodio”.
A su juicio, este
documento, suscrito por todos los representantes del Gobierno
venezolano y todos los representantes de la oposición, además de
los cancilleres y embajadores de los países acompañantes,
“constituye un gran paso”.
“Nada estará
acordado hasta que todo esté acordado”.
Sin duda, la frase
del día la pronunció el presidente dominicano, Danilo Medina (en la
foto), anfitrión de la ronda de negociaciones, cuya gestión ha
motivado elogios de todas las partes en juego.
Medina, reiteró que
las partes firmaron “un acta con los avances de la agenda del
diálogo”, pero que quedan asuntos pendientes que deben ser
discutidos en Caracas, por lo que se van a dar varios días para
volver a la mesa de diálogo en Santo Domingo, “tentativamente”
el próximo lunes.
Dijo también que
están “a la espera de esa discusión” de pocos temas que tienen
que ser consensuados en Caracas.
Destacó que el
proceso ya ha “arrojado frutos”, como la excarcelación de
decenas de personas en Venezuela en diciembre pasado pues la
liberación de los considerados presos políticos por la oposición
es uno de los temas de la agenda del diálogo.
Jorge Rodríguez
prende la mecha
La existencia del
acta fue confirmada por ambas partes, pero si bien el oficialismo
consideró que se trata de un preacuerdo, la oposición negó que lo
sea e insistió en que aún faltan varios temas en los que avanzar.
Los dimes y diretes
comenzaron cuando el ministro de Información y Comunicación Jorge
Rodríguez, jefe de la delegación gubernamental, anunció que se
había llegado a un “preacuerdo”.
No contento con esa
afirmación enseguida hizo ver que se trataba de una victoria sobre
el “injerencismo” que generalmente el oficialismo atribuye a
factores externos como Estados Unidos.
En seguida
reaccionaron los representantes de la oposición y su vocero oficial,
el diputado y ex presidente de la Asamblea Nacional Julio Borges,
aclaró que no se trataba de ningún preacuerdo.
El parlamentario
señaló que “lo que hay es un blanco y negro, hay algunos aspectos
en los que hay avances y otros no. No hay un preacuerdo, pero tenemos
la posibilidad de avanzar”.
El acta:
¿Significa preacuerdo sí o no?
Borges agregó que
solo hay dos opciones: “o se logra un acuerdo integral donde
podamos estar todos satisfechos o lamentablemente no se logra un
acuerdo y tendríamos que cerrar el capítulo de esta etapa”.
Por su parte,
Rodríguez dijo que “solo faltan detalles, elementos mínimos”
para lograr el acuerdo, que, aseguró se firmará el próximo lunes
en Santo Domingo, lo que a su juicio, representa una “derrota”
para sectores adversos al Gobierno de Maduro.
Ninguna de la partes
ofreció detalles sobre los avances ni de los puntos en los que aún
no hay acuerdo.
El tema electoral
y la Constituyente
Sin embargo, desde
Caracas, uno de los asesores de la oposición venezolana en el
diálogo con el Gobierno, Jorge Roig, ex presidente de la patronal
Fedecámaras, aseguró este miércoles que los puntos que faltan por
resolver en las conversaciones que se realizan en Santo Domingo
tienen que ver con el tema electoral y el reconocimiento a la
oficialista Asamblea Constituyente.
El adelanto de los
comicios presidenciales para antes de mayo, en los que el mandatario
Nicolás Maduro aspira a la reelección, así como el proceso
obligatorio de validación de formaciones que decretó la Asamblea
Constituyente, de mayoría oficialista, han marcado esta nueva ronda
de conversaciones.
Chile quiere
concreción
Chile advirtió este
miércoles que suspenderá su participación como acompañante del
diálogo entre el Gobierno y la oposición venezolana, “si no se
concretan a la brevedad las condiciones” entre las partes para unas
elecciones “presidenciales democráticas, transparentes y conforme
a estándares internacionales”.
En un comunicado del
Ministerio de Relaciones Exteriores, Chile explicó que la delegación
del país en las conversaciones de esta semana en República
Dominicana no estuvo presidida por el canciller Heraldo Muñoz
“debido a los obstáculos surgidos” para el logro de un acuerdo
serio y creíble entre las partes, “que posibilite la realización
de elecciones presidenciales libres y democráticas”.
Según la
Cancillería, Chile ha participado como acompañante del diálogo
buscando aportar para que las elecciones presidenciales venezolanas
se desarrollen con plenas garantías, incluida la presencia de
observadores internacionales independientes.
Los puntos
pendientes
Los puntos centrales
para la oposición en este diálogo son garantías electorales que
permitan unas elecciones justas, la apertura de un canal humanitario,
la liberación de los privados de libertad que considera “presos
políticos” y la restitución de los poderes constitucionales de
los que fue despojado el Parlamento.
En tanto, el
oficialismo exige el levantamiento de las sanciones económicas que
pesan sobre algunos de sus funcionarios y el reconocimiento de la
Asamblea Constituyente, un órgano plenipotenciario integrado solo
por oficialistas y no reconocido por numerosos Gobiernos.
El diálogo es
auspiciado por el mandatario dominicano, Danilo Medina, y por el
expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero,
quien regresó este martes a España, confirmaron a Efe fuentes
oficiales.
Las conversaciones
han contado también con el acompañamiento de representantes del
Gobierno de Chile a solicitud de la oposición, y de Bolivia,
Nicaragua y San Vicente y Granadinas, invitados por el Ejecutivo de
Nicolás Maduro.
Contaba, además,
con el acompañamiento de México, que la semana pasada se retiró
tras la convocatoria unilateral de elecciones presidenciales por
parte del oficialismo venezolano.
Sin acuerdo pero con
la firma de un acta culmina nueva ronda de diálogo en RD - Efecto
Cocuyo |
Tras una jornada
caracterizada por dimes y diretes entre los voceros del Gobierno y la
oposición, ambas partes acordaron este miércoles realizar consultas
en los próximos días en Caracas para poder reanudar el próximo
lunes 5 de febrero, en Santo Domingo, una nueva ronda de
negociaciones en busca de un acuerdo que ponga fin a la creciente
crisis política y económica en Venezuela.
El canciller
dominicano, Miguel Vargas, expresó su confianza en que el Gobierno y
la oposición de Venezuela regresen a Santo Domingo el próximo lunes
para alcanzar un “acuerdo definitivo” en el diálogo que
sostienen desde el año pasado.
“Confiamos en que
después que las partes realicen las consultas de lugar, podamos
reunirnos el 5 de febrero para poder culminar la negociación con un
acuerdo definitivo”, expuso Vargas en un comunicado.
El canciller
dominicano calificó de “positiva” la firma este miércoles de
“un acta de los avances de la agenda para los acuerdos del diálogo
de convivencia en Venezuela, de la cual el presidente dominicano,
Danilo Medina, es custodio”.
A su juicio, este
documento, suscrito por todos los representantes del Gobierno
venezolano y todos los representantes de la oposición, además de
los cancilleres y embajadores de los países acompañantes,
“constituye un gran paso”.
“Nada estará
acordado hasta que todo esté acordado”.
Sin duda, la frase
del día la pronunció el presidente dominicano, Danilo Medina (en la
foto), anfitrión de la ronda de negociaciones, cuya gestión ha
motivado elogios de todas las partes en juego.
Medina, reiteró que
las partes firmaron “un acta con los avances de la agenda del
diálogo”, pero que quedan asuntos pendientes que deben ser
discutidos en Caracas, por lo que se van a dar varios días para
volver a la mesa de diálogo en Santo Domingo, “tentativamente”
el próximo lunes.
Dijo también que
están “a la espera de esa discusión” de pocos temas que tienen
que ser consensuados en Caracas.
Destacó que el
proceso ya ha “arrojado frutos”, como la excarcelación de
decenas de personas en Venezuela en diciembre pasado pues la
liberación de los considerados presos políticos por la oposición
es uno de los temas de la agenda del diálogo.
Jorge Rodríguez
prende la mecha
La existencia del
acta fue confirmada por ambas partes, pero si bien el oficialismo
consideró que se trata de un preacuerdo, la oposición negó que lo
sea e insistió en que aún faltan varios temas en los que avanzar.
Los dimes y diretes
comenzaron cuando el ministro de Información y Comunicación Jorge
Rodríguez, jefe de la delegación gubernamental, anunció que se
había llegado a un “preacuerdo”.
No contento con esa
afirmación enseguida hizo ver que se trataba de una victoria sobre
el “injerencismo” que generalmente el oficialismo atribuye a
factores externos como Estados Unidos.
En seguida
reaccionaron los representantes de la oposición y su vocero oficial,
el diputado y ex presidente de la Asamblea Nacional Julio Borges,
aclaró que no se trataba de ningún preacuerdo.
El parlamentario
señaló que “lo que hay es un blanco y negro, hay algunos aspectos
en los que hay avances y otros no. No hay un preacuerdo, pero tenemos
la posibilidad de avanzar”.
El acta:
¿Significa preacuerdo sí o no?
Borges agregó que
solo hay dos opciones: “o se logra un acuerdo integral donde
podamos estar todos satisfechos o lamentablemente no se logra un
acuerdo y tendríamos que cerrar el capítulo de esta etapa”.
Por su parte,
Rodríguez dijo que “solo faltan detalles, elementos mínimos”
para lograr el acuerdo, que, aseguró se firmará el próximo lunes
en Santo Domingo, lo que a su juicio, representa una “derrota”
para sectores adversos al Gobierno de Maduro.
Ninguna de la partes
ofreció detalles sobre los avances ni de los puntos en los que aún
no hay acuerdo.
El tema electoral
y la Constituyente
Sin embargo, desde
Caracas, uno de los asesores de la oposición venezolana en el
diálogo con el Gobierno, Jorge Roig, ex presidente de la patronal
Fedecámaras, aseguró este miércoles que los puntos que faltan por
resolver en las conversaciones que se realizan en Santo Domingo
tienen que ver con el tema electoral y el reconocimiento a la
oficialista Asamblea Constituyente.
El adelanto de los
comicios presidenciales para antes de mayo, en los que el mandatario
Nicolás Maduro aspira a la reelección, así como el proceso
obligatorio de validación de formaciones que decretó la Asamblea
Constituyente, de mayoría oficialista, han marcado esta nueva ronda
de conversaciones.
Chile quiere
concreción
Chile advirtió este
miércoles que suspenderá su participación como acompañante del
diálogo entre el Gobierno y la oposición venezolana, “si no se
concretan a la brevedad las condiciones” entre las partes para unas
elecciones “presidenciales democráticas, transparentes y conforme
a estándares internacionales”.
En un comunicado del
Ministerio de Relaciones Exteriores, Chile explicó que la delegación
del país en las conversaciones de esta semana en República
Dominicana no estuvo presidida por el canciller Heraldo Muñoz
“debido a los obstáculos surgidos” para el logro de un acuerdo
serio y creíble entre las partes, “que posibilite la realización
de elecciones presidenciales libres y democráticas”.
Según la
Cancillería, Chile ha participado como acompañante del diálogo
buscando aportar para que las elecciones presidenciales venezolanas
se desarrollen con plenas garantías, incluida la presencia de
observadores internacionales independientes.
Los puntos
pendientes
Los puntos centrales
para la oposición en este diálogo son garantías electorales que
permitan unas elecciones justas, la apertura de un canal humanitario,
la liberación de los privados de libertad que considera “presos
políticos” y la restitución de los poderes constitucionales de
los que fue despojado el Parlamento.
En tanto, el
oficialismo exige el levantamiento de las sanciones económicas que
pesan sobre algunos de sus funcionarios y el reconocimiento de la
Asamblea Constituyente, un órgano plenipotenciario integrado solo
por oficialistas y no reconocido por numerosos Gobiernos.
El diálogo es
auspiciado por el mandatario dominicano, Danilo Medina, y por el
expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero,
quien regresó este martes a España, confirmaron a Efe fuentes
oficiales.
Las conversaciones
han contado también con el acompañamiento de representantes del
Gobierno de Chile a solicitud de la oposición, y de Bolivia,
Nicaragua y San Vicente y Granadinas, invitados por el Ejecutivo de
Nicolás Maduro.
Contaba, además,
con el acompañamiento de México, que la semana pasada se retiró
tras la convocatoria unilateral de elecciones presidenciales por
parte del oficialismo venezolano.

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